viernes, 2 de noviembre de 2007

SILENCIO.



Un grito rebentó la noche:

- ¡NOOOOOOO!

El cuchillo entró una y otra vez, rompiendo la piel, despedazando la carne.

Otro grito junto a varios más.

- ¡AAARGHHH!

Todos en la misma tonalidad, en medio de la obscuridad de la calle, sobre la soledad del pavimento, enrojecido con la sangre derramada. Un cadaver, moscas buscando alimento, cae el sol, calor, putrefacción.




Recuerdo que te conocí cuando era un niño, en medio de los recreos, mientras nuestros compañeros jugaban a crecer, cuentos infantiles, la escondida, la pinta y el balón pié. Ese era el movimiento de nuestros pares, y nosotros soliamos quedarnos a la deriva, observando, observandolos, a veces intentando integrarnos a sus actvidades, pero nunca lo logramos, no pertenecíamos a ese movimiento, eramos como extraterrestres en misión de investigación, o como arañas tejiendo su tela, en nuestro rincón.

Lo mismo pasaba en el salón de clases, siempre nos molestó que los niños se nos acercaran sólo para obtener buenas calificaciones, mientras ellos alborotaban las clases, nosotros escuchabamos con atención, ubicados en los últimos puestos de la sala, para poder así observar mejor, al profesor, su clase, la ventana, el exterior, y claro, también a los juegos de nuestros compañeros que nos hacían romper en carcajadas armoniosas y sin sentido, riendonos de la estupidez humana.

Crecimos juntos, uno al lado del otro, o mejor dicho, uno a un lado y el otro al otro; sólo hablabamos para bromear, comentar algun libro o para hacer los trabajos en pareja que se nos encomendaban. Crecimos juntos, pasaron años de esta forma, llegó el momento de salir del colegio, y yo no sabía que hacer, a algo me debia dedicar, sólo sabía que el trabajo inmediato no era para mi, no quería caer en el gusto de ganar dinero, prefería seguir estudiando, aún mi enseñanza no estaba completa, lo sentía, pero mis razonamientos no me llevaban a nada en especifico, angustiosamente me preguntaba que camino tomar, que rumbo seguir, y sin encontrar respuesta alguna, exhausto te preguntaba que opinabas al respecto, que harías en mi lugar, y tú me mirabas a los ojos y con una seguridad inquietante me decias siempre las mismas tres palabras:

"Pregúntaselo al silencio".

Luego de hacerme sentir tu seguridad al respecto, me contabas que te irías a trabajar al campo, en la parcela de tus abuelos, con loa animales y la vegetación, me lo contabas con una alegría casi imperceptible, pero real, habías encontrado tú camino, mientras yo me quedaría acá en la ciudad, con sed de conocimientos y una inquietud grave respecto al mundo, este mundo, el que vemos día a día, cada uno con una rutina clara, tan clara que deja de tener sentido frente a la vorágine del ritmo marcado, pierden sentido, y yo aún no lo encontraba, y por lo tanto y con mayor razón no estaba dispuesto a perderlo sin siquiera haberlo encontrado.

Así pasaron los días, tú ya te habías ido, "al viejo nuevo mundo", como le solías decir, y yo me quedé, enigmático y errante, las personas circundaban en sus rutinas y yo presentía que poco a poco también caía a una, al propio círculo de preguntas y respuestas, respuestas abiertas, preguntas ambiguas, y un mundo que se movía más y más rápido, inversamente proporcional a mi movimiento; eso me agotaba, perdí energías, y ya con suerte me acordaba de mi vieja intención de encontrar mi lugar en el mundo, el aprender para hacer se había transformado en el olvidar para aliviar, mi disfunción social me hizo colapsar, y una noche como cualquier otra escapé de casa, sin despertar a mis padres tomé mi abrigo, mi cuaderno de notas, y salí, con la más absoluta intención de no estar ahí.

Vagué durante largas jornadas, en el abismo de días y noches sin sentido, me hize un lugar entre los borrachos, drogadictos, delincuentes y prostitutas, todas personas que tal como yo habían perdido sus hogares, sin techo y sin refugio, todo por ganar un poco de libertad, la libertad insensata que se presenta majestuosa frente a los ojos del éter mundano, eramos los fantasmas de la ciudad, hambrientos y con un sentido cada vez más irracional.

Una noche de lluvía y frío, me refugíe bajo un puente, entre ratas y mierda de ciudad, oculto del mundanal ruido e intentando no mojarme demasiado ni pasar mucho frío. Estaba ahí, oculto entre las sombras e intentando sobrevivir, cuando sentí que alguien se acercaba, era una pareja de jóvenes, ella luminosa y alegre, y el cálido y bondadoso, eran miembros de alguna iglesia local, una pastoral juvenil en misión de ayuda al necesitado, traían comida y abrigo con las manos abiertas, los recibí feliz, se los agradecí mucho, me invitaron a una casa de acogida financiada por su templo, y ahí me quede, recobrando mis energías perdidas.

Gracias a estos jóvenes fué que logre reencontrar, o mejor dicho, redescubrir mi rumbo. Me quedé con ellos bajo el cuidado de su iglesia, aprendiendo de sus costumbres, y escuhando atento los sermones del parroco, me fuí interesando poco a poco en la forma de vida de estas personas, ellos se veían felices, y eso me hacía sentir que estaba en el lugar correcto.

Una mañana, mientras barría las hojas del patio, el parroco se me acercó y me dijo que tenía que hablar conmigo. Fuimos a su despacho, un cuarto lleno de libros e imágenes alusivas al padre, al hijo y al espíritu santo, me dijo que me sentara y comenzo a hablar:

"Hijo, debo contarte una triste noticia, tus padres han muerto, anoche un incencio deboró tu antiguo hogar, acabando con sus vidas y todas sus pertenencias. Lo siento. Debes resignarte y estar en paz".

Lloré, lloré mucho, no sabía de mis padres desde aquella noche hace seis años cuando escapé de mi hogar, no había querido volver ni visitarlos pues no me sentia bien con su forma tan productiva de vivir, trabajando tanto que se habían olvidado de sí mismos y también de mi hermética personalidad, por eso es que había escapado; pero de todas formas su muerte me provocó un dolor intenso, me hizo recordar quién soy y finalmente los deje ir en paz gracias a la ayuda de esta comunidad eclesiastica que nunca me abandonó. Tánto fué su acogida conmigo que lograron despertar en mi el interés por los misterios de la biblia, me acerqué a dios y a su mensaje, acompañé en sus servicios al parroco y a toda la comunidad del templo; hasta que una mañana lo ví claramente, este era mi rumbo perdido, lo había encontrado y debia dar un paso importante, lo hice, entre al seminario.

Después de unos años lo logré, ahora era sacerdote, la palabra de dios corría por mis venas y mi misión era entregarla a la comunidad, ser un buen pastor y dirigir al rebaño por el camino de la fé y la buenaventuranza. En el seminario aprendí muchas cosas, teología, trabajo social, comunicación y entrega desinteresada, aprendí los ritos sagrados y los misterios me fueron develados, opté por el celibato, por dios dí mis votos y así debía perdurar.

La primera misión que se me encomendó fué la de reemplazar en sus funciones a un anciano sacerdote que había muerto hace poco debido a una avanzada enfermedad. La comunidad era un pueblo rural en el sur del país, viajé hasta allá y cumplí con lo encomendado, ser pastor para estas ovejas.

Todo funcionaba normalmente, sólo una cosa no lograba comprender y me costaba mucho aceptar, la pobreza, simplemente no la entendía, porqué unos tienen tanto y otros tan poco, incluso llegué a incluir al propio vaticano lleno de oro y riquezas dentro de estos pensamientos, pero por temor a dios preferí callar, callé y simplifique todo a dirigir mi atención a mi rebaño, de ellos era de quienes me debía ocupar.

Una tarde mientras cumplía con el rito del confesionario, un joven entró al cubículo a develarme sus pecados; tal como corresponde a mis funciones lo escuché con atención, y de cierta forma logré identificar en sus inquietudes al enigmático y errante joven que yo fuí hace años atrás, lo escuché y luego le dije lo que debía hacer, el se fué aliviado y luego comenzo a asistir con mayor regularidad a las actividades que desarrollabamos en la parroquía. El me decía que se sentía protegido por nosotros, y en especial por mí, y yo me sentía feliz de poderlo ayudar.

Día a día este joven se acercó más, formamos un lazo de amistad, era una bendición de dios, nos ayudabamos mutuamente, el cumpliendo funciones en la pastoral juvenil, y yo guiándolo y apoyándolo. Hasta que un día ocurrió lo que nunca pensé podría ocurrir, estabamos en el templo a puertas cerradas y el se acercó mas de lo acostumbrado, me acarició, me besó, yo me deje llevar por su juvenil enstusiasmo y frente al crucifijo y al altar caímos en un acto carnal y salvaje, el me decía:

"Padre, no te procupes, somos dos animalitos del señor".

Yo le creí, le encontre sentido, y nuestro sexo se hizo divino, a nuestros ojos se trataba de una relación bendecida por dios, y sin contarle nada a nadie, hicimos de este acto un rito mas para nosotros, un rito privado y frecuente, lleno de amor y de la gracia del señor.

Así pasaron días, luego meses y años, conocí a su familia, pobre pero honrrada, el encontró trabajo en una parcela y con ello nos fuimos viendo cada vez menos, yo lo comenze a extrañar, su presencia me vitalizaba y su ausencia me hacía caer en la nostalgia de la vejez. Los días sin vernos se hicieron más y más largos, hasta el punto en que no soporté mas y decidido lo fuí a buscar a su trabajo.

La parcela estaba alejada del pueblo, más allá de sus límites, de ello me dí cuenta cuando en el trayecto ví como quedaba atras el viejo cementerio local, al pasar por ahí de cierta forma sentí como salia de los límites de mi comunidad. Dejaba atrás a mis ovejas y presentía que de cierta forma estaba entranto en territorio de lobos, con sus leyes y sus propias costumbres.

Llegué a la parcela, entusiasmado por ver a mi hijo entré veloz sin avisar a nadie; por sus cartas sabía que el trabajaba en la barraca, asi que me dirigí ahí. El lugar me causo temor, demasiada soledad y silencio confundian mis sentidos, parecía como si este lugar fuese obra del demonio, entonces ví la barraca, una gran construcción avejentada por el tiempo, entre sigiloso y ahi lo vi, mi niño estaba trabajando arduamente, cortando y cargando madera, se veía sudoroso y agotado, hasta que me vió y me dijo:

- ¡Vete de aquí!. no es bueno que estes aquí, ni para tí ni para mí.

- Pero hijo mío. Te extraño mucho. Vine exclusivamente para poder calmar mi angustia por no estar a tu lado.

- Padre querido, mañana iré al templo, junto a dios estaremos, por ahora debes irte.


Sentí que lo que mi niño decia era verdad, así que partí y lo deje ahi, ciertamente con una sensación de que ese no era lugar para que un buen cristiano como el trabajase. Pero me alejé confiado en que al día siguiente podriamos estar juntos, padre, hijo y espíritu santo, como debe ser.

Al salir de la parcela, esperando un bus que me llevase de regreso al pueblo, un lujoso auto negro se detuvo frente a mí, sus vidrios polarizados no me dejaban ver de quien se trataba, hasta que bajó uno de ellos y lo logré ver, era mi viejo amigo de la infancia, era él, y me invito a subir a su auto para llevarme al pueblo.

Conversamos mucho, le conte la historia de mi vida, y el me contó la suya, me dijo que esta parcela donde trabajaba mi hijo era de su propiedad, parte de su propiedad, que se dedicó a trabajar en el campo con sus abuelos obteniendo muy buenos dividendos económicos, el campo y los negocios eran su vida, sólo una cosa me hizo desconfiar de el, tenía muy mal catalogado a mi hijo, se refirió a el como un "Maricón, sucio, flojo y ladrón", y me dijo que yo como sacerdote debía corregir su camino antes de que se perdiera definitivamente.

Me dejo en la puerta del templo, y prometimos vernos a la noche siguiente en la plaza del pueblo para charlar sobre algunos proyectos de beneficencia que a ambos nos interesaba implementar en la comunidad, en ese sentido podriamos hacer un buen equipo, cada uno con sus propias particularidades. Nos depedimos y yo silenciosamente me dirigí a mi cuarto, oré un par de horas y me dormí agotado, había sido un largo día.

Al día siguiente, mientras desayunaba, un joven feligrés llegó corriendo y agitado hasta mi mesa, y entre nervios, lágrimas y desazón me dijo:

"Padre, Padre, vea, lea el periódico de hoy, algo terrible a ocurrido".

Ví el periódico y comprendí e hice mío el alterado estado del joven feligres, en el periódico decía:

JOVEN TRABAJADOR DE PARCELA FUE ENCONTRADO MUERTO.
EL PRINCIPAL SOSPECHOSO ES EL DUEÑO DEL FUNDO, QUIEN SE HA DADO A LA FUGA.

Grité, lloré y maldecí, se trataba de mi hijo y de mi antiguo amigo, no lo podia creer, por momentos se me derrumbo todo en mi mente y corazón, dejé el desayuno a medio terminar y me encerré en mi pieza durante todo el día, me encerré con llave y dí ordenes de que nadie me molestara, así fué y durante el día caí preso de la mas absoluta confusión.

"¡¿Porqué?!, ¡¿Porqué?!, ¡¿Porqué?!".

Me gritaba incesantemente sin encontrar respuestas. Hasta que el agotamiento de la crisis me hizo caer dormido, soñe, ví a mi hijo con el rostro de cristo, crucificado en las maderas de la barraca, y ví a mi viejo amigo azotándolo y ríendo a carcajadas, carcajadas diabólicas.

Desperté, fué un sueño revelador, ahora lo entendía todo, la luz de dios se me presentó majestuosa en este amargo momento, y algo debía hacer con ello, yo era el sacerdote, por lo tanto iluminado sabía que, como y donde debía hacer la obra del señor.

Era de noche, y algo me decia que mi viejo amigo, a pesar de lo ocurrido, si se presentaría en la plaza del pueblo tal y como lo habíamos acordado en nuestro último encuentro. Me dirigí ahí y espere bajo la sombra de los árboles, me encontraba en la obscuridad absoluta, nadie me podia ver, esperé atento y concentrado hasta que sucedió lo que todos ya saben.


Un grito rebentó la noche:

- ¡NOOOOOOO!

El cuchillo entró una y otra vez, rompiendo la piel, despedazando la carne.

Otro grito junto a varios más.

- ¡AAARGHHH!

Todos en la misma tonalidad, en medio de la obscuridad de la calle, sobre la soledad del pavimento, enrojecido con la sangre derramada. Un cadaver, moscas buscando alimento, cae el sol, calor, putrefacción.


Las ovejas no comprendieron a su pastor, lo encerraron y aquí estoy, me dieron por loco y estoy encerrado junto a la celda de un tal Orias; ya no tenía mucho que hacer, solo oraba diciendo "Perdónalos señor porque no saben lo que hacen"; y de vez en cuando volvía de mis más relegados recuerdos la imagen de mi viejo amigo, ensangrentado, con las profundas heridas de los cuchillos que utilizé para darle la bendición de dios, con sus heridas como estigmas y un crucifijo enterrado en su cabeza simulando ser la legendaria excalibur, que entierra al poder en las rocas ancestrales.

Ahí estaba mi viejo amigo diciendome las mismas palabras que pronunció años atrás:

"Pregúntaselo al silencio".

Yo lo veo y lo escucho, luego el se vá y yo me quedo aquí tratando de comprender esas palabras. Me duermo y despierto, quizás estoy soñando, no lo se. Salgo al patio y veo a Orias escribiendo con una rama en la tierra exactamente esas mismas palabras. Me sorprendí mucho al verlo escribir eso, pero preferí callar ya que una sola cosa ha logrado calmar mi espíritu: "La paz está en el silencio". De esta forma hize del hermetismo mi escudo, mi arma y mi corazón, guardé silencio y entregué mi alma a dios, caí en el olvido y ya no recuerdo ni quien soy, "¿Lo recuerdas tú?", esa es tú misión.

viernes, 7 de septiembre de 2007

MUTACION


Me encontraba caminando por el bosque, bajo una noche negra y un frío que me atravesaba los huesos, me fijaba atentamente en las formas que se creaban en el cruzar de la luz de la luna y en los sabios y añejos árboles que se imponían como grandes estandartes de un cementerio al cual me sentían permanecer. En ellos observaba las mas diversas figuras, formas y fondos que la mente humana pueda imaginar, y me dejaba envolver en su misterio, olvidándome cada vez mas de que el mundo al cual yo pertenecía no es este al que me invitan entrar, lo olvidaba, y me dormía en la hipnosis de su pasión onírica.

Al rato desperté, y me encuentro en un lugar que no conozco, siento el frío de la tierra y unas imponentes paredes agrietadas me construyen un camino que tendré que recorrer, todo eso lo sé porque se palpa que es así, pero nada se puede ver en este lugar, es la oscuridad absoluta y yo sin saber como llegue hasta aquí.

Me levanto y comienzo a caminar instintivamente tratando de encontrar alguna salida, o mejor aún, una respuesta con la cual abrir el candado de este cubo y así poder develar esta incógnita. Sigo caminando durante un rato y cuando ya me estaba acostumbrando a esta ciega ritualidad veo a lo lejos una débil e intermitente luz roja que me saca sorpresivamente del letargo y me abre una posibilidad cierta a eliminar esta ilusión.

Al rato llego hasta la fuente de esa luz, esta proviene de un piso inferior del cual además emana un denso humo que dificulta la respiración, una grieta demasiado profunda ha formado un agujero improvisado por el cual ingreso al sub suelo. Ahí logro ver que aquella luz roja proviene de una gran cantidad de fuego que en los horizontes actúan como infernal muralla a esta inusual habitación, demasiado amplia diría yo como para serlo, y al topar con mis pies en el suelo de tierra removida, automáticamente suena una intensa y angustiante sirena, a un volumen tan alto que me remece desde las entrañas hasta la corona del do. Miro asustado a los lados, por si viniera alguien, pero solo veo aquella infernal muralla que con su humo se torna aun más intimidante; aquel humo se torna cada vez más intenso, insoportable, al nivel de la ceguera blanca, ya nada veo, solo este maldito humo que me hace toser y toser, perdiendo mi oxigeno, y cayendo rendido otra vez, al portal de la inconciencia.

Nuevamente despierto, pero ahora unas fuertes correas me tienen atado a esto que me sirve de respaldo, por lo que puedo sentir se trata de una base de madera sobre la cual estoy acostado y amarrado, mirando la inexistencia de un cielo, sintiendo el calor de un fuego, y escuchando unos cantos tribales que me sumergen en la desesperación absoluta, oigo cantos.....


    .....AAHEM DEI LOOM...
    ...BUURR NAARDEM BOOR...
    ...FAMBRIS NAK ERTEM...
    ...MOOR MOOR GOOR...


Ya no entiendo nada, desespero y grito, trato de zafarme y no puedo, grito por un horror oculto, siento que mi vida corre peligro.

De improviso se aparece frente a mi vista una criatura inexplicable de carne oscura y fangosa, envuelto en una capa tan negra como el mismo, posa su garra maloliente sobre mi frente y comienza a gruñir como una verdadera suplica...

    ...GAAAAR... DER FOOM...
    ...GAAR... COM MEER...
    ...NAAR... NARDEM GOOR...
    ... NAAAK EN SOOM...


Entonces esta criatura comienza a apretar mi cabeza con su garra, la aprieta con gran fuerza, con una fuerza inaguantable y dolorosa, lo sé, ha llegado el momento de mi muerte, lo sé, así que creo que es mejor dejarme caer al inconciente antes de sentir la explosión de mi cráneo.

Ahora solo veo mi cuerpo inerte, mi cabeza reventada sobre ese altar de maleficios, mi sangre derramada sobre un montón de huesos, me veo, me despido de mi carne, y me voy más allá de aquí mismo, otro lugar me espera, ahora solo quiero descansar.

***

jueves, 30 de agosto de 2007

POST MORTEM.




El ambiente cargado al gris, y una fría brisa arrastrando los escombros por el callejón, escombros de una funesta batalla, sin logica pero muy pasional; y en los cansados recuerdos, rostros reflejos de lo que ya no es. Este es el frío paisaje que reina en los instantes posteriores a la debastación; estos son los paisajes y no otros, los que se presentan como gloriosos padres de la muerte y la destrucción.

Si no te lo he dicho, soy un sobreviviente, y ese frío paisaje del que les hablaba no es mas que un retrato intrinsecamente exclamativo de la cruenta batalla que se liberó ayer, la guerra de las razones, la busqueda de la verdad. Y pensar en tantas vidas que se hubieran salvado si se hubiesen detenido a observar con mente inquisodora y corazón salvaje, si se hubiesen percatado de la visión encriptada del universo, gigante, inmenso, con luces de vida y una infinita obscuridad que lo sostiene todo, infinita nada, infinita muerte.

Tan solo si se hubiesen dado cuenta, tan solo si se hubiesen rebajado en nombre del infinito todo, tan solo si... pero no, ahí los puedes ver, cuerpos en proceso de descomposición, tirados en el cemento, unos sobre otros, tan solo siendo una parte del frío paisaje, una parte sin consciencia, sin existencia, que ya no esta aquí.

Me quedo durante unos segundos observando, estoy en mi hogar, o en lo que queda de él, un departamento cuya sala de estar voló de su estructura sólo quedando la mitad de lo que fué, de manera tal que la inmensa imagen post mortem se deídifica de forma magistral, tan absoluta que se impone ante la angustía de este sobreviviente, que se encuentra solo, sin saber si en alguna de esas destruidas torres existirá algún otro, alguien, algo, lo que sea que de esperanzas de una salida, de un quiebre a esta realidad carcomida, un sueño, una visión.

Entonces, al percatarme de ello, nuevamente las paradojas de la vida cuentan su chiste, tal como aquellos cerros de huesos desparramados, que en su momento tuvieron la posibilidad de ver, ahora soy yo, quien se encuentra ante la urgencia de la visualización, del paso al otro lado de la selva que se da cuando reconoces, tan triste y simple como eso, no hay nada nuevo, solo cosas conocidas que las puedes volver a conocer, nada mas, nada.

Y me quedo sentado, en el mismo lugar, sin moverme, como en un estado de trance, ensimismado en un viaje al otro lado del agrio sol, esperando respuestas, buscando soluciones, queriendo escapar, de alguna forma, de tan abismante condición, espiral de muerte, encerrado en tú traición, tán sólo siendo como engranajes de tu debastada nacíon, la bandera quemada y los cuerpos tirados en el callejón... miro aquellos cuerpos, abajo, al menos ya no sufren, simplemente ya no estan aquí, los miro y me acuerdo de ese infinito universo que lo contiene y lo es todo, y entonces me veo, me doy cuenta de que tal como los planetas son pequeñas luces de vida en la inmensidad de la nada, así mismo yo soy el unico vivo en esta abismante carnicería post mortem, soy una luz, soy el universo, se acerca el piso, se acerca el cemento, cada vez más rápido, se siente la vertiginosa alegría de la libertad, cercanía de la libertad, incontrarrestable gravedad, piso, cemento, carne, huesos, sangre, muerte.

¡Si!, creo que fué mi mejor opción, no me arrepiento de la caída, dejé mi cadaver junto con el de los demás, y ahora vago entre luces, viajando eternamente sin destino ni lugar, soy una estrella, lo sigo siendo, ante el mismo antagonista con otro disfraz, sigue siendo lo mismo, el yo y la verdad. A estas alturas uno ya pierde energías, y el movimiento surge de la inconsciencia, a estas alturas del juego uno olvida, olvidar como respiro y como pasión; a estas distancias de un inicio, un final tampoco es hogar; simplemente somos neblina en la noche, existencia inconciente por voluntad, no hay mas salidas para los desertores, y yo me siento tristemente orgulloso de mi libertad, ¿libertad?, bueno, al menos eligo si quiero o no quiero participar.

miércoles, 29 de agosto de 2007

NUEVO BLOG

Debido a lo confusa que se me tornaba la pagina mesclando textos con videos, cree un nuevo blog personal, esta vez dedicado a todos los videos que me gustaria destacar, a aquellos que ya son mis favoritos, y a los que no se deberian dejar pasar.

Esta nueva pagina es

http://videospalgato.blogspot.com

PIXELIZACIONES DEL YNFRAMUNDO

Podran encontrar siempre el link junto a las demas paginas recomendadas que he enlistado en este blog.


De esta forma, los videos que tenia aca, los traslade a este nuevo lugar, para dejar asi a "KALLEJONES DEL YNFRAMUNDO" como el hogar de mis textos en la red.


salu2!



V.

jueves, 19 de julio de 2007

EL VIAJE DEL HEROE.

..."EL VIAJE DEL HEROE"...


Estaba sentado sobre el mundo, un mundo que daba vueltas con una energía propia, tan escencial que estando dentro de él no lograba percibir su rotación.


Pero pensaba, y gracias a ese pensar poco a poco fuí dándome un impulso para viajar, lejos, tán lejos como para llegar a mi propia escencia, sin darme cuenta realmente de lo que ello significaba, sin darme cuenta realmente que aquella imperceptible rotación era propia, nada más que mi propia vitalidad y nada menos que mi propia muerte celestial.


Iniciando entonces aquel viaje, fuí reconociendo un pasado perdido en el olvido de la carne, en la lujuria del tacto consciente; fuí reconociendo, primero por medio de las voces, voces que nadie en el mundo podía oír mas que yo, es decir, eran mensajes provenientes de la escencia del mundo a mi propio ser, que me eran comunicados por medio de las emociones, emociones que poco a poco, equitativamente al nivel del dolor que me provocaban me iban despertando cada vez más, hasta darme cuenta que con aquella ancestral primera emoción había comenzado el viaje que me llevaría al tesoro bajo el arcoíris.

Mientras avanzaba en mi espiral interior, otros mensajes me eran comunicados, mensajes que ocupaban como llave a mis sensores, mis portales, mis puntos luminosos que me conectan con el otro lado de la existencia, la que se encuentra mirando desde el tercer ojo hacia adentro. Eran imagenes, sonidos , aromas, texturas, señales, cada una de ellas estructurada de tal forma que eran analogas a cualquier civilización, y como tal, impulsada a la involución, para llegar en algún momento al punto escencial, la única realidad, más allá del hombre, más allá de los arquetipos, más allá de la herencia nunca pedida, pero que a pesar de todo consiste en el punto de partida para este viaje llamado interrogación.


Entonces, una vez abiertas y cruzadas cada una de las entradas, salgo aquí, a este lugar mientras leo, a este lugar mientras escribo y pienso, según sea mi voluntad, para empezar a responder las cuestiones que siempre han existido, pero que sólo ciertos individuos, que sólo ciertos animales pueden darse cuenta de su existencia, para responder para sí mismos por ejemplo, ¿qué es el amor?, ¿qué es la muerte?, ¿que es la vida?, ¿qué es el odio?.


Y esa respuesta que ahora encuentro es tán fugaz que prefiero dejarla plasmada aquí, en estas líneas, con las que se construyen los ríeles de la comprensión, para comenzar asi la segunda parte de este viaje, es decir, la negada conclusión, es decir, la destrucción del todo, para construir desde la nada un nuevo mundo, uno que tal como el anterior es propio, era y será yo mismo, pero que entonces será conscientemente mío, dios de mi mundo y demonio de mi realidad.



SIN CONCLUSION.


***SIN CONLUSION***

Más adelante, entre las dudas de un camino prohibido, pero soñado, cargado de mierda y pisoteado por elefantes; más elevado y más profundo, hundido, como una puñalada y una balada solitaria, como un mundo y un perro ladrando a su amor, amor, nada más que una luna y una pasión, ciega al tacto, ciega al hedor; compulsión, rebelión, contagio de ideas entre danzas macabras, y recuerdos, añoranzas nostalgicas flotando en una nube de alucinación, en una pantalla de recreación.


Una mano tendida, helada, acariciante, con piel felina, como dulces de drogadicción, camino, huyo, resbalo y te miro, a tus ojos perdidos en la cruz, a tu corazon protegido por el temor, ¿qué te pasa?, ¿porqué no hablas?, las vibraciones se transmiten, mutan y ambicionan, desean pero por sobre todo creen, con una firmemente arraigada fé en si mismo,en su imagen interior y su reflejo al sol, sol de rostros, sol de sonrisas que me atraviesan, abren, despedazan... y ahí quedo... entre el amor y la duda, angustia inexistente, tras un rastro de locura, inexistencia inexistente, en una metacomunión que arde, quema y destruye, dejando tras de sí dolor, muerte, y tus lágrimas inconclusas, dejándolas, pasándolas, olvidándolas, como un oficio de labrador, artesano de la transformación.

Sólo siento, siento solo, y pienso sobre este banco en la esquina del dolor, contemplo la obscuridad que he creado, y las mentiras que he consumido, la exquisita mierda que he consumido saboreándome de su asquerosidad, eso, eso es un punto de filiación, de afiliación, de autentico sabor a yo.


Detalládamente, comienzo, desarrollo y fin, para un nuevo comienzo seguido por un espiral de parafina, siendo mi vida de fuego, siendo yo un juego, te quiero, ¿porqué cuesta tanto decir eso?, te quiero, y no me canso de decirlo, pero me agoto por acallarlo, es la defensa del hombre, la milicia de su brillo, de su resplandeciente y embriagadora escencia de tierra, escencia de conexión, y libertad que se encuentra al decir otra vez que mi emoción me embarga; y trago saliva para luego escupirla sobre tu ego, que tal como el mío es el verdadero escudo, el real guardián del farol, que respira gracias a su propia belleza, pero que se ahoga por su autismo, autopista al infierno, autopista a los cinco elementos, fin, ¿fin?, sin conclusión, sin definición.

CADENA.



CADENA.

Escucho cadenas, cadenas y cadencias, de acordes dispares, por un sendero, obscuro y amigable, como almibar en piedra, como piedra de oro; simplemente las escucho sin saber porque, ni que, arrastrandose, llevando consigo el calor de la desgracia, el orgullo de la injuria al inocente y la culpa desvanecida por no encontrar a su propietario.

Pronto, muy pronto, se dejan de escuchar, para mostrarse como un fenix, como un latigo al verdugo, como una decapitación llena de gracia y supremacia, como un punto uniendose a otro punto, formando muy pronto una constelación llamada hijo, un hijo sin padre, o un padre que perdió al hijo. Solo eso, un sonido, una visión (un parentesís), y espera... larga... extendida... que entra, penetra y explota, ante un público lleno de estupor y la cara bañada en orgasmos vulgares porque no son propios, pero divinizados porque aparecen en televisión; ¿qué crées?, ¿que esto era un cuento?, pues cree lo que quieras creer, sólo digo algo, al salir por esa puerta te encontraras a tí mismo, solo por un segundo, una milesima de tiempo imposible de recordar, tanto que luego empiezas a olvidar la reencarnación, la ascención del ego, el sacrificio en sí mismo, nada mas, solo un juego, un juglar y su mar de lágrimas pretificadas, entre un tú y un yo inexistente, entre un espacio de alucinación real... MUERTE, espacio, dolor, nacimiento, condenación, desenfreno, por algún lado sé que estarás, algún escondite, algún cancerbero, alguien, ¿tú?, ¿yo?, crimen, liberación.


En eso, doy vuelta mi mirada, y veo a mi madre derritiendose con mi brillantez, mis rayos la hacen arder en dudas, en luchas, prefiero dejar que se derrita, la derrito, hasta el final, y guardo toda aquella masa de ex alguien, de ex tú, la tomo y la dejo en un recipiente de metal, me degollo y dejo caer mi sangre en aquel recipiente mesclandolo con mi visión, la visión del intermedio, para luego ingresar aquella mezcla en la manzana rota, en el pescado frito, para retrocederlo en el tiempo y liberarlo en el mar, donde no hay nada mas que mar, y silencio, mis heridas se han curado, pero sigo aquí, y arrastro lo que alguna vez fueron cadenas, y que ahora son los intestinos de la sociedad, para cagar con y en ella, defecar y criar aquella materia fecal, para que crezca firme como un milenario árbol, para que crezca firme y sea su propio dios, dios árbol, dios caca, dios gloria, dios yo.

jueves, 28 de junio de 2007

REVOLVER DE ILUSION.


VACIO.

Creencia falsa, especulada, desechada
cuando te conocí comenze a creer
pero es todo vacío
vacío como lo mío
vacío por la corriente de un río.

Me estremesco al pensar
en aquella imagen,
aparición espectralmente material
tan lucida como la doble lectura
sentado solo en el rincón de un bar.

Pero es todo vacío
vacío como lo mío
vacío por la corriente de un río.

Y vuelve la misma emoción,
retorna, encamina y llena de sudor
a la ilusión del payaso enceguecido
por su nido
su cochino aliento de primavera
sangrando en vacío.

Y si que está todo vacío
vacío como lo mío
vacio por la corriente de un río
un río de vacío.


DIOS DE CABEZA.

Dolor de cabeza,
de cabeza rebentada y rearmada
como aquel personaje del que alguna vez te hable
por la ilusión de creer en algun dios
¿dios de qué?
¿de tí, de mí?
¡¡¡¿¿¿dios de qué???!!!
¡¡¡de qué cabeza has salido!!!.

Si, en la nuca tienes un codigo de barras,
y en la espina dorsal un conector RCA;
Si, es psicosis amorosa,
si, esto es por aquella luz preciosa.

¿Dios de qué?
¿de tí, de mí?
¡¡¡¿¿¿dios de qué???!!!
¡¡¡de qué cabeza has salido!!!.

¡Basta!,
muchas líneas rimbombantes
muchos cigarros hilarantes
muchos conceptos.
¡Basta!
¿dios de qué?
de mierda
mierda
mierda y miseria humana.


DESTRUCCION DE UN MUNDO ENFERMO.

Destrucción de un mundo enfermo
¿cuál mundo?
no hay mundo
¿cuál sueño?
no hay sueño
¿cuál tú?
no hay tú.

Destrucción de la dolorosa, ambiciosa, lujuriosa,
y condescendiente regeneración.
Destrucción de un mundo enfermo
por la enfermedad que tratan como divinidad
y marea,
marea y embriaga,
embriaga y miente,
miente a sus propias mentiras
porque no hay mundo,
miente a sus propias ilusiones
porque no hay sueños,
miente a su propio orgullo
porque no hay un tú.

Una palabra mas
Desprecio, Amor, Odio, Despolarización.
Una palabra real
¿cuál?
una palabra real,
todo es virtual.


CALMA.

Ven,
detente por un momento,
y sueña, elevate, dispersate,
durmiendo en mi pecho.

Ven,
olvida y abraza
acaricia y besa
calma mi amor
calma y duerme aquí
en mí.

Despierta,
abre tus bellos ojos
al mundo que quieras crear.

Crée,
crée en la suavidad de la seda
roja como la vida
sangre que circula y nos da vida.

Para,
estoy aquí,
contigo,
no soy un angel
no soy un demonio,
ven,
descansa en mí,
simplemente soy tu reposo,
simplemente soy tu amor
tu amor dormido
en calma.


MIENTRAS CAMINO.

Mientras camino
me doy cuenta de mis sentidos
mientras camino
inflo mi pecho para ahogarme en vida
para decir hola
para decir gracias
para decir muerte.

Mientras río
siento que todo si quiero puede ser real
mientras sonrío
lo hago por tu belleza y tu corazón
te digo hola
te digo gracias
te digo muerte.

Mientras camino entre rosas y alfombras rojas
mientras camino entre espacios desconocidos
mientras escribo
sonrío
mientras me enfrío
desaparesco
mientras no estas aquí
bajo un manantial de tacto te encuentras
enceguecida por la experiencia
de un solitario caminante
que te sonríe
mientras camina.


SIMPLEZA.

Simpleza es decir las cosas a la cara,
para coger las flores de una tumba
para bailar bajo una luna plastica
y un fosforo podrido.

Simplemente, haz perdido la simpleza
de dormir, comer y amar,
simplemente me pierdo
entre callejones y ratas disfrazadas
bajo el encanto de un flautista envaucador.
Simplemente es dolor
por el miedo a perderte
por el miedo a perderme
por el miedo al miedo
por el mundo mental.

¿Ház oído hablar de un paraíso?
¿haz oído hablar de un infierno?
mientras, prefiero rosarte con mi aura
y tocarte con mi piel.
¿Haz oído hablar de odio?
¿haz oído hablar de amor?
mientras, prefiero la simpleza
de decir soy para tí
un gato enloquecido de amor
porque yo si lo he escuchado
del espacio que nos une
y nuestras miradas que nos matan.


CRONOLOGIA DE UNA HISTORIA PERDIDA.


Desaire enmascarado
por multitudes de clonaciones castradas
como la historia que no termina
como la historia de una jauría
cronología de una historia perdida
entre latigos, rosas, y sahumerios de arpías.

Me levanto una y otra vez
bajo un quiebre de relaciones pasajeras
me estiro por la carretera del suicida
sin saber que la historia con eso no termina
porque es una fugacidad establecida
porque es la cronología de una historia perdida.

Luego el espiral se hace evidente
los giros sin causa y los efectos sin carnicería
la demencia de la vista
de una historia perdida
que no termina
de una historia podrida
que nos encamina
a fotografiar con la cámara de la muerte
la cronología de una historia perdida
.
.
.
Es el fin.


DEMASIADO.


Demasiado tiempo ha transcurrido
entre relojes de arena
y tierra de marfiles rojos.
Demasiada furia ha corrompido
el sentimiento original de iniciación.
Demasiados cadáveres anestesiados
y una sóla función
en el trasnoche de una herida abierta
al aire artificial.

Es demasiado,
tan sólo eso,
es demasiado,
con o sin eso.

¿Qué crees que está sucediendo?
un accidente entre delirios
¿qué crees que se está oxidando?
un portal añejo al olvido
olvido de los años de hierro
aburrido de la temporada en el infierno.

Porque es demasiado
para doblar las rodillas o dictar un fusilamiento
porque es demasiado
ardiendo en vida o muriendo en sueño
es demasiado
con o sin eso.


LA RAIZ DEL DOLOR.

Al parecer todo retorna como un triste chiste despreciado
despreciado por su precio deseado
y un abismo de cristal mas profundo que la profundidad
ya que tras el rastro anonimo de la desgracia
las luces enceguecen y no permiten reaccionar
para cortar los lazos de sumisión
para arrancar la raíz del dolor.

Me muevo entre espacios, puntos y comas
dejando un suspenso entre tanto entredicho
llorando por la caída de la gravedad
y por la exposición de cuerpos destrozados,
muero entre tanto dicho
muero entre tanto silencio
muero por un desierto de embriaguez
que apaga el fuego
y nos deja de nuevo
en la raíz del miedo.

¿Qué quieres que haga?, si la ansiedad me encierra en la ilusión,
¿quieres que sueñe si la aurora nos despierta de un revéz?,
¿quieres que vaya si nisiquiera sé si estarás?,
más, ¿qué mierda pasa en mis huesos?
es lo único que hará memoría después de un final anunciado,
¿qué mierda pasa en mis besos?
en lo único que señala lo que hé amado;
es todo tan irrisorio, todo tan vanal,
que poesía o antipoesía es lo mismo
si está cargado por el fusíl a presión,
es la raíz,
una prisión.


LO REAL ESTA AFUERA.


Te hablo a tí fantasma de fantasía sexual
te hablo a tí entre sabanas manchadas por asesinatos
y miro por si quieres compartir
o destruir
un retrato
y te escucho por si quieres reír
al mundo que creamos
en un manantial
de espinas malformadas
e hilvanaciones declaradamente de carácter carnal.

Fascinaciones pasajeras
abandonan su identidad al descubrir la ajena
porque lo real siempre esta afuera
y no entre libros de líneas explosivas
porque lo real no se siente
ni hace que se cuestionen sobre su realidad.

Abandono este día entre las estrellas y el frío
desfallesco para dejar el paso a mi sombra y todo lo mío
la obviedad suele engañar a los comodos
y los acertijos a los parisinos
que beben de sí mísmos
santificandose en el nombre de un vector
la lógica no necesita coherencia
ni el amor de los escondites prefabricados
bailemos entre las luces de nuestros sentidos
y toquemos la unificación con un destino
sólo la lluvia nos detendrá
para disfrutar del azote de la visceralidad
sólo la lluvia nos unirá
en el baile eterno del presente en eternidad.


COMO TODO.


Demasiada bulla, demasiado ruido
e ironías de dioses perdidos
en una letrina pública llamada mundo,
si me excedo ante mis pasos
¿qué más dá?
no hay nadie
no veo nada
vacío absoluto.

Entre tantas luces
y compraventas
¿a quién le importan las lágrimas?
¿de qué sirven los sueños?
sólo se escuchan las voces
las voces emergentes desde la antiguedad
y que mantienen la energía
en un campo olvidado al deshonor
y podrido por su propia putrefacción.

Es todo tan irrisorio
tan odiosamente irrisorio
que el tiempo ya no se siente
pues se mantiene en su degeneración
en la involución destinada
en la muralla de colchón
y un atractivo cuchillo
lleno de sexo, drogas y rock n'roll
un atractivo suicidio
lleno de respuestas inverosímiles y desechables
como todo.


RELATO AUTOMATICO.

Maravillado de los rayos del sol
quedo ciego ante tanta crueldad
belleza cruel
y maldad inmoral.
Si nada de esto existiera
si fuera sólo una nota perdida
en un mar de auras contaminadas
sería igual
¿qué crees?, ¿que soy un mago?
¿o algo así como un alquimísta loco?
mas bien soy sólo un yo
aullando entre rejas
y degollando entre quejas,
haciendo que la música desequilibre
al libre albedrío
al bufón disfrazado de luz
a la luz mesclada con calor
calor de témpano ingenuo
y de palabras al aire
con comunión de pecados
y blasfemias santificadas
ante el altar del poder
ante el sacrificio de la humanidad
por la gloria del ente perdido
extraviado en sus propias divagaciones
sin importar si es el comienzo o el fin
o si tocan el timbre
interrumpiendo a la musa de la pasión
que emerge entre ensueños esquizofrenicos
de aire, alcohol y lágrimas
reticentes a creer en el tacto
en la piel contra la piel
en el sudor y el olor a carne
llena de vida y de arranques de egolatría
por el farol plastico
y la catedral de pixelación;
podría seguir toda la noche
tejiendo las dudas
mostrando las salidas
pero siempre se escucha a cierta altura del tema
un quiebre
un golpe
un silencio
.
.
.
lleno de subjetividad
.
.
.
carcomido por la sinceridad
.
.
.
de demonios sensacionales
como los fuegos de artificio
a los que apuestas con tu fé
tu fé creada con miedo
tu miedo construido con baja autoestima
tu opinión propia gritada
y censurada
como un disparo que resuena en tu sangre
y hace que huyas
entre los senderos del desconcierto
y la fumigación neuronal.

Simplemente es eso
nada
una simple nada
una real irrealidad
sobredotada de alucinaciones
y sexo inútil
vacío
enclaustrado
en la mentira de la felicidad
en la falsa divinidad
entonces hemos de despertar
y abrir los ojos a la pesadilla
pesadilla de comodidad
aglutinada en un cerebro
en un chip
tal como la labor burocrática
tal como la raza humana
que no es especie ni es animal
es sueño, es imaginación
¿existe en realidad?.


EN UNA TARDE CUALQUIERA.


Quisiera gritar y sentir como mis ojos
te atraviesan y hacen explotar
lo que alguna vez pensaste que fué cierto
es quizás una utopía
pero yo ya tengo la mía
y todo gira demasiado rápido
como para exibirte la vida, pasión y muerte
de alguien que es sólo tu sombra
molestosa, estorbosa, pero necesaria
imagen de lo que deshechas
de significado tiernamente filial
¿entiendes ahora?
yo prefiero perderme
perderlos
y gozar de un ataque de emociones
entre descuartizamientos
de cajas en forma de corazón
o corazones tan olvidados
que asemejan neutras cajas
inverosilmente sorpresivas
como el balazo que no encuentra
el momento exacto
para acabarlo todo
e incinerarlo
como deshechos orgánicos
como materia fecal
y hacer una celebración
bailando sobre las cabezas de la autoridad.


(sin título)

Vergonzoza risotada
entre imagenes crédulas
y vendedores de ilusiones
que conversan con su psicoánalista
para vencer el cerrojo
y abrir sus piernas al cinturón de castidad
que contrapone la tortura del pensamiento
a lo que quieres ver tú como alimento.

Miro al cielo
y veo eso
cielo,
conjunto de nubes, estrellas,
y capas protectoras,
alquimía volatil
y naturaleza establecida
nada más
sólo un techo
sólo un suelo
no hay mas respuestas afuera
pero te quedan muchas consultas in utero
y gases complejos
que alzan su valor mientras expulsas tus codigos de fornicación.

Cierre de transmisiones
¿cúales?
ah, no se, a ver si tu lo despejas
y conoces el valor de X.


EQUILIBRIO PRECARIO.

¿Qué pasa ante mis ojos?
¿una ilusa traición,
o una degenerada declaración?,
no veo la culpa
sólo siento su escencia
una incomodidad
un equilibrio precario de un amor corrupto
que quema como el frío de las montañas
con su silencioso fluir de martirio
dolor y cariño.

Siento tu silencio
un abismo lleno de intimidad
y onírico deseo de asunción
de la perdida del ego
por la dualidad de una unión sanguínea
llena de gozo ciego a la razón;
animal de autentica originalidad
principio de un viaje llamado vida
principio de una vida finalizada por la pulsión
no creo en mi vida
cuando vivo poetizando la letra de nuestra canción.

Sólo una conclusión
no sé lo que es el amor,
sólo una palabra
perdón por no saber cuál es tu pasión.


MASCARADA.

Al guiar las pupilas hacia el horizonte
se deshacen encadenadas a una verdad
glorificada en el altar de la ilusión
tan debil como al final de una máscarada
tan abierto como la ruptura de un rayo
es una gris constelación de esclavitud.

Entonces, en el momento que me petrificas,
siendo tu la medusa de un desquicio amoroso,
me preguntas si será necesario pasar por esto,
o si lo será tener que retener a la fluyente vid
su impetuoso deseo de dejar mis manos impregnadas
con el amargo sabor de vida.

Necesito sentir este vacío
para darme cuenta como caen los ángeles
en un cementerio destinado a convertirse en civilización,
necesito corromper mi piel
para manchar de placer el punzante delirio de normalidad
y de esa forma caer
como explosivo neuronal
para encontrar la libertad de no creer, ni concluir, ni confirmar...
...no caer en la mentira de un final inexistente
y correr
lejos
entre las voluntades autenticas
y las autenticas banalidades
entre el odio y el amor
entre lo uno
y entre lo otro.


(sin título)

Tú imagen me remueve
y me hace sentir como acariciado por un racimo de globos
volatiles como un cielo rojo
y traviesos como noches desveladas.

Veo las nubes
y me dejo hundir en una puesta de sol
rodeado de simpleza
pura y convulsionada
que otorga altos grados
de locura y pasión
no es necesario entender
tan sólo el fluir de continuar
natural y vital
como una mirada a los ojos al amanecer
como una caricia en las puertas del éden.

Y me duermo sintiendo tu aroma
clave del portal de unificación
espero a la luna que se ambiciona
entre llantos, cadenas y dolor,
espero logres vislumbrarme entre estas líneas
porque yo ya caí al espesor
gloria a quien encuentre la vida
vida a quien encuentre un amor.

miércoles, 20 de junio de 2007

DESPERTAR.


"DESPERTAR".

Cuando los pasos dan inicio a un nuevo día, cuando la conciencia se hace presente, dan ganas de no seguir adelante; y no es por flojera, ni por sueño, es solo que en esos momentos es como si todas las experiencias vividas se reunieran frente a tí y tomaran una forma organica que te aplastara y aprisionara al colchón, como si te dijera que lo mismo que haces afuera puedes hacerlo tirado ahí, que no vale la pena gastar fuerzas, tiempo y dinero, en una busqueda de algo que nisiquiera sabes de que se trata.

Y pasan 25 minutos como si nada, como si no importara; y el monólogo se detiene para tomar la decisión cotidiana que constantemente se debe realizar, para repetir lo mismo, calcadamente, una vez más, mientras se siente que la guadaña está a la vuelta de la esquina.
Pero, en realidad, no es ninguna razón terrenal la que enchufa al sistema propio a su programación diaria, sino que es la guadaña la que funciona como campana de un acondicionamiento vivencial que asocia el fin de la energía con el fin de lo que se puede llegar a ser con esa energía. Es una constante extrañísima, pues, ¿cómo no va a ser extraño que gracias al filo de una navaja (que comunmente sirve para darle fin a algo) se mantengan las ilusiones de un futuro que teóricamente no existe?.

Entonces te das cuenta que estas nuevamente en el mismo circuito, entonces te das cuenta que el monólogo previo no dejaba de tener razón, pero, ya estas afuera, ya te has insertado nuevamente al sistema, y por lo tanto ya sabes que pronto recibiras más razones con las cuales pierdes la noción del tiempo, pero muy conciente del espacio, del espacio y las energías que socializan en él, razones que no dejan de otorgar validez a la añoranza del calor sanguíneo y al mismo tiempo a la añoranza de un viejo colchón.

sábado, 9 de junio de 2007

IV. PRESAGIO DE UN FALSO FINAL.



PRESAGIO DE UN FALSO FINAL.

Tan grande fue el silencio
Que muto en un grito
Y otro silencio
Mentiras son tus cuentos

Podridos son tus versos
Esta es la nueva era
El olvido
Y el regreso.

El fuego de la mente
El triunfo de la voz
Propia e independiente
Aplastando la ilusión;
Nuevas hordas en alerta
Con voluntad de dragón
Despertar de conciencia
La caída de tu dios.

La generación de la inteligencia
Por fin alcanzo el poder
No necesitaron de violencia
Solo la razón de su ser;
Crearon un nuevo orden

Sobre el cadáver de la divinidad
El fin solo fue una puerta
Para que vuestra maldición se hiciera realidad.

Las hordas en alerta
Aplastaran con su voz
Iluminaron su camino
Y destruyeron la ilusión.
El fuego de la mente
Con voluntad de dragón

Despertar de conciencia
La muerte de tu dios.

Esto es un presagio
Para vuestra competencia
Analicen los datos
Despierten su conciencia.
Los mitos son leyendas
Los cuentos son ficción

El pasado ya no existe
La realidad es nuestra creación.

¿Qué esperan para la revuelta?
La mejor arma es la razón
Actuemos con la fuerza
De ser el artista y el actor.
Las hordas en alerta
Vencieron con su voz
Crearon un nuevo universo

Sobre el cadáver de la espejista ilusión.

Con fuego en la mente
Somos el dragón,
Despiertos de conciencia

Ya esta muerto vuestro dios,

¡Muerto esta tu dios!.

III. CIEGO A LA GUERRA.



CIEGO A LA GUERRA.

De esta forma
La guerra de los tiempos
Origino dos familias
Y dos comienzos
Luchando con sus misas
Matando con sus rezos
El odio invadió la sangre
La sangre se pudrió en versos
Nadie acepto al otro
Rompiendo las sonrisas
Con certidumbres de hostilidad
Que te destruyen mientras los idolatrizas.

Por que estas ciego a la guerra
Sometido a la historia
En las filas de la ciencia
O en las huestes de la gloria
Estas ciego a la guerra
Maniatado en historia
Sin palabras propias
Y en una paz mortuoria.

Vuestras mentes son nuestras luchas
Y tus corazones nuestras reliquias
No importan tus ideas / No importa tu persona
Lo que vale es tu sangre derramada
Sobre los libros de la victoria.
Avanzan los tiempos / Y crecen los mares
El mundo se derrumba con el hedor de tu cadáver;
El legado queda / Con las creencias,
Confianzas en mitos
Dictados de obediencia.

Estas ciego a la guerra
Sometido a la historia,
En las filas de la ciencia
O en las huestes de la gloria;
Ciego a la guerra
Maniatado en historia
Sin palabras propias
En una eterna paz mortuoria.

Automata eres
Arma de poder
Entregas tu vida
Por no atreverte a saber;
Maquina eres
Por tu voluntad
Dejas tu ira
Abandonas la maldad.

Ciego a la guerra
Sometido a la historia
En las filas de la ciencia
O en las huestes de la gloria;
Ciego a la guerra
Esclavizado a la historia
Mentiras en la tierra
Irrealidad mortuoria.

II. EL ORIGEN DE LA MUERTE.



EL ORIGEN DE LA MUERTE.

Lejos de casa

Una vez calmados los ánimos
Las dos caras (de la moneda)

Comienzan a dudar en la parcialidad de las tonalidades

Generando esperanza
Creyendo en la confianza
De la posibilidad de que una sola estrella brille
Y restaure el crimen de la enemistad.

“Nos acercaremos a ellos
Y les hablaremos respetuosamente
Nos acercaremos a ellos

Porque no es posible una división tal
En nombre de la vida
En nombre de la muerte
Les hablaremos por la reconstrucción de nuestra fuente”.


Grande fue la sorpresa
Cuando la cara recibió la visita

De un sello recompuesto y bien parado

Con sangre flamigerista y vocación de arquitecto.

Grande fue la sorpresa
Cuando el sello fue recibido por un altar
Mesón representativo para sostener el dialogo
Tabla endurecida para advocar.


“Nos acercamos a ellos
Y no nos recibieron
Nos acercamos a ellos

Y descubrimos a un desconocido llamado hijo
De dialogo insostenible
De dialogo prolijo
Que solo logro como respuesta:
En nombre de la vida
En nombre de la muerte
Lucharemos por la reconstrucción de nuestra fuente,

Lucharemos por la revalidación
Del origen de la muerte”.

“En nombre de la vida
En nombre de la muerte

Lucharemos por la reconstrucción de nuestra fuente”.

“En nombre de la vida
En nombre de la muerte
Lucharemos por la imposición del origen de la muerte”.

I. EL AHOGO


EL AHOGO.

Una línea de luz
Giro con velocidad creacionista
Hasta cerrar el circulo en aras de su imperio,
Y llegado el momento de la caída del sol
Un lucero cegador se abrió paso entre los astros
Para respirar
Para gritar
Para inspirar y exaltar
A todo aquel que creyera mas en su voluntad
Que en dejar que todo siguiera igual.

Y el lucero madrugador encaro a su creador
Desafiando su voluntad
Y violando su condición
Provoco su exilio y no cayo
Provoco su castigo mas no lo acepto
Pues tenia que respirar
Pues debía gritar
Para inspirar y exaltar
A todo aquel que creyera mas en su voluntad
Que en dejar que todo siguiera tan igual.

Exaltados e inspirados
Los astros dividieron el firmamento
Polarizando los tiempos
Y creando un nuevo equilibrio
Oculto y racionalizado
Cada quien en su trinchera
Destrozando la superficie
Con el único objetivo
De imponer sus directrices
A quienes no cedían en sus fundamentos
Provocando guerras
Levantando templos.

Pues tenían que respirar
Pues debían gritar
Para inspirar y exaltar
A todo aquel que creyera mas en su voluntad
Que en dejar que todo siguiera igual,
Tan malditamente igual.

martes, 5 de junio de 2007

HUEVO TOXICO.


HUEVO TOXICO.

Las cadenas se arrastran por la fuerza de los musculos, el sudor corre y los latigazos caen cuando una de las miradas se eleva hacia el sol sin importar su ardiente iluminación, es su instinto, su sangre de bestia endemoniada que eleva la temperatura al ritmo del conocimiento adquirido, y descansa, por un segundo, antes de ser remecido por los misiles que se dejan caer sobre los poblados del horizonte, remeciendo al lugar con los gritos sordos de los misioneros del fuego.
Termina la jornada y el agotamiento es general, los brazos cuelgan como hilos y la carne de perros es la paga funcional. En sueños, imagenes de otro tiempo asoman para tratar de despertar a la verdad oculta tras el trabajo forzado, el sueño grita para que se rompan las cadenas y se cobre venganza por la trampa que se tendio, venganza por la colonización de los pueblos originales, una venganza que termina en pesadilla, otra más, una bajo la luz y otra sobre ella. Ante estas dos opciones ¿qué se puede hacer?, los sabios traman, los subalternos escuchan, "esto es un maldito circulo, si explotas te contraes multiplicandote; si aceptas te borras sometiendote; no hay salida". Ante este panorama el control empieza a dejarse de lado y algunos buscan la liberación por medio de las armas, otros a traves del delirio, otros a traves de la muerte, o lo que es peor... otros no la buscan. Desolación, pecho en la arena y pantalones de cuero, transpiración, alucinación, "¿Eres tú?, ¿Aquel eres tú?", y la visión se desfigura en un caleidoscopio que se va a negro, aparece el piso y al fondo también lo hace el sol del cual se acerca lentamente un toro de ojos ensangrentados que al llegar hasta aquí deja caer de su hocico una caja que al tocar el piso se abre magicamente llenando el espacio de bailarines, angeles y demonios jugando los roles que puedes ver día tras día en la rutina que elegiste como cadena, giran y giran hasta esfumarse con mi conciencia.
Despierto frente al computador del cual se lee una planilla de flujos, a un costado una taza sucia y un cenicero que apesta como mi boca, veo el reloj donde se lee que son las 10:27am, mi corbata suelta y manchada, mi trabajo, mi vida, mi ritualista y cegada vida, decido tomar una ducha para salir a una nueva jornada en esta dimensión demasiado conocida.
Caminado por la calle al ver a la gente apresurada, los ruidos, los avisos, en fin, toda la contaminación urbana recuerdo el sueño que tuve, aquél campo de concentración, las cadenas, el trabajo forzado, los latigazos, todo calza de una manera simbolica, todo se cruza y se confunde, camino más rápido, no quiero entremesclarme en esta situación, pero la situación me come a tal punto que corro velozmente empujando a la gente sin fijarme en nada, en nada, nisiquiera en el auto que se me abalanza y me atropella.
Hay una niña de vestido blanco girando en un carrusel, se baja de el y camina por un sendero de digitos, letras y símbolos que avanzan más y más fuerte hasta formar un círculo de luz que resplandece en el abismo, el círculo se hace pequeño y van apareciendo otros círculos alrededor que juguetean con sus luces como en una orquesta de rayos estelares en un silencio eterno con tantas posibilidades como la firmeza de la cadena y la fuerza de los latigos; ¿qué se puede hacer frente a eso?, tan solo esperar que en algun momento el huevo se rompa, o bien, creer que en algun momento lo traspasaré para comermelo al desayuno y vomitarlo por su toxicidad, el huevo, el símbolo de la conocida astralidad que no quiere desfallecer pero que tampoco deja actuar.

DECLARACION DE PRINCIPIOS.


DECLARACION DE PRINCIPIOS.
No te creo, entiendelo, no te creo.

No creo en tu "persona modelo";
nadie es tan estupido como para serlo.

No creo en tus metodos represivos;
la violencia nace de tu provocacion.

no creo en tus riquezas;
son solo monedas que provocaron tu ceguera.

No creo en tu "orden";
el orden es natural al ambiente, no se implanta.

No creo en tu economia;
solo sirve para mantener la verticalidad de tu sociedad.

No creo en tus jerarquías;
no tenemos ningun derecho por sobre l@s demas.

No creo en tu religion;
es una in$titucion creada para meter en tu cabeza mentiras y ordenes.

No creo en tu patria;
es un chiste creado para separar a los pueblos.

No creo en tu autoridad;
va contra la igualdad.

No creo en tu "libertad";
vive encerrada en una estatua en medio de New York.


En general, no creo en tu sociedad,
todo esta para mantener tu poderio y comodidad.
Propongo nuestra verdad,
para cambiar en algo nuestra puta realidad.


Creo en la solidaridad; Creo en la unidad;
Creo en la igualdad; Creo en la amistad;
Creo en el amor;
Creo en la verdadera libertad; Creo en la paz;
Creo en un todo en horizontalidad;
Creo en nuestra felicidad.


Si amig@s, así es;
CREO EN LA ANARQUIA.


LIBERTAD.

LIBERTAD.

Sobre cabellos de odio
se me sobrecoge la ilusión
enmascaradas lineas constructivistas
imitan una pasión
sólo llegando a ser imagen
sólo una imagen en el paredón
que crees estará llena de vida
que mueren con tu justificación
le das sabor con porfía
imitas aquel sueño de luz y de color
olvidas la irremediable condición de tu ciudadanía
estas marcado con un número
dígito perdido de una nación.

Cuando el mundo sea roble
y el viento juege sin razón
el sueño será vida
vida sin limites y en expansión
alcanzarás el cielo con tus runas
y con cantos incendiarás la tumba del patrón
una sonrisa de libertad diabólica
es el goce del fuego
la creacíon que se forma con destrucción
y sobre los fríos patios de los muertos
una flor cultivarás con amor
mañana será presente y será futuro
hoy es el momento de decir adios
al dejar todo a la ayuna del propio orgullo
ese todo se vuelve nutriente de liberación
detente un momento amigo mío
más allá del horizonte sin remordimientos ni ambición
tan sólo eres un hombre
así mismo
tan grande es tu propia liberación.

lunes, 4 de junio de 2007

MUNDO INTERIOR.
(kiltro feliz para todos)


Un gato despertaba, cuando los pájaros ladraban para avisar que una nueva jornada comenzaba, una nueva temporada, en el cielo o en el infierno, en la luz artificial de la jodida rutina del desayunar, salir, comprar, producir, vender, comprar, comer, cagar y dormir, día tras día, noche tras noche, y es por eso que ese día el gato prefiere no levantarse de su sueño criminal, ni
pedir que las estrellas bajen desde su trono de divinidad, ya que ha decidido hacer algo nuevo, incomprensible y quizás hasta irreconciliable, dejará de ser el número de rut llamado Gato Psicópata, que ha sido insertado en el reloj del big bang, para ser nadie en pro de que la alarma suene a las horas programadas, dejará de ser para reconocer, dejará de existir para concluir, dejará la ciudad para entrar en el bosque de la inmortalidad; gato engreído le dicen al pasar, gato egoísta le dicen al volver, mas él sólo maulla, pero como los maullidos son un idioma incomprensible para quienes no saben ronronear, continúa su viaje solo, consigo mismo, para alcanzar aquél portal animado que lo llama para crearse un nuevo cuento que será su propio reino, su propio mundo, su propio espacio de revolucionada devastación, en el cual no importan las cenas tradicionales, ni los conciertos originales, porque sigue las enseñanzas de su propio mentor llamado inconciencia, que para lograr adquirirla, o bien ingresar a ella, debe primero subir a un peldaño de conciencia tan alto que le permite razonar por y para sí mismo, más allá del sentimentalismo o de las preguntas con doble sentido, aquel peldaño se puede equivalenciar con el nível de la civilización humana, nível cultural despues del cual queda a juicio subjetivo si se le vé como una involución, según se enseña bajo el prisma clásico, o si se le vé como una evolución, según se inculca por la educación oculta. Y en eso se encuentra el gato, arañando su colchón, su pared, sus cadenas de luz, aburrido del farol plástico y consumido por lo que se espera de él, en fin, cansado de aguantar el duro camino que tuvo que pasar para llegar a ese punto, ese peldaño, esa mañana que despierta con el cantar de los pájaros que elevan sus voces musicales para dar mensajes subliminales a quienes de una u otra forma se hayan preparado para la despolarización. Los pájaros cantan: "Luz en tus ojos, obscuridad en tú corazón,
crée en lo que creas,
escribe con sangre tú propia canción".
El gato entonces escucha voces, sin saber que son los pájaros quienes le hablan para despertarlo, escucha voces que logra degustar de manera tal que le permiten ver con su tercer ojo, el diamante que se ilumína en la caverna, utilizando la antorcha de una cumbia triste, y que acrecienta su fuego al dejar caer las lágrimas del sin razón... del sin color... del sin amor. Y grita al cielo golpeando el suelo, provocando la explosión morturoria que destruye los cimientos de la metrópolis i
mpresionista, cayéndo con ella los rascacielos religiosos de falsa compasión, las casas de tablero infantíl y las bolas de acero de inútil procreación. Maulla con una fuerza tal que su vocalización es percibible solo por él, ya que es un individuo aceptando su individualidad, una energía cautivada por su poder de materialización sintonizada con el portal de salida a la reja de entrada al mundo propio, interior y real, tan real como que él ya está aquí. Es el nuevo mundo, su reino propio que está cerrado desde afuera, el campo de flores poéticas, la noche de lunas acuáticas, la armonía desoccidentalizada donde de nada sirve la ira, el orgullo o el dolor, ya que eres tú, el encuentro contigo mismo, en una noche donde todos se abrazan al calor de sus chimeneas, el encuentro con lo más valioso que se tiene, el mundo interior. El gato ahora se ha elevado astralmente a la categoría de ídolo, falso para todos, pero real para si mismo, gozándo con sus sueños, bailándo en su obscura felicidad, multiplicando su escencia para provocar la tíbia tribalidad en el rito del color, color de tripas, carne e introversión, danza macabra obrera del muro armado que protege al dios en sí mismo, que le puedes llamar animal o le puedes llamar contenido del átomo sin muerte, sin vida y sin condición, abierto a lo que no se puede contabilizar, ni legalizar, a lo que no se puede mirar ni escuchar, porque el universo lo ha querido así, el universo que besa apasionadamente la verdad antes que la imitación, el valor bajo la condena, la liberación del libre albedrío retenido por el respeto a lo ajeno publicitado para dejarlo plasmado en el libro sagrado, antíguo como la rueda, pero inútil como el motor, motor de ética cuestionable y viciosa, motor, dictador, fusilador, que promueve con cañonazos el despertar del indivíduo a su mundo imaginado y encantado, como príncipe de cuento de hadas, como aquél viejo arquetípo del monumento al monumento que deja leer en su epítafio una despedida a lo que fué, porque el maullido ahora sí que es único e irrepetible, porque el maullido ahora sí que se despide para quienes no acepten que el arriba está abajo y que el abajo está arriba, de una forma indefinida, y levanta sus garras para entregar un mensaje de forma hermosamente honesta: "Si el mármol disfruta de su frialdad,
porque dentro de él se encuentra su felicidad;
mejor es dejar soñar al durmiente,
porque si despiertá llorará desconsoladamente,
por no poder volver al sueño
del cual nunca quizo despertar".

En la memoria de
Alex Felinis
666 - 999
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