lunes, 4 de junio de 2007

ILUSION


"ILUSION".

Caminaba una noche, con dos cigarros arrugados en el bolsillo, esperando una llegada, una partida o un punto final. Caminaba mirando las calles vacías inundadas por el ambiente omnipotente de la arbolada, un gato viejo y negro cruzando la calle y de fondo un canto intrínsecamente emotivo de unos perros llorando por su existencia.

En eso estoy, fijándome en los detalles de la ocasión, cuando veo que en la próxima esquina hay alguien apoyado a la muralla con aspecto desenfadado y con un cigarrillo colgando de su boca dejando caer las cenizas de un placer culpable. Me acerco paso a paso hacia esta figura, y me doy cuenta que se trata de un hombre de aspecto descuidado, con una barba de algunos días y que se nota que no ha visto un baño por lo menos desde hace dos semanas, paso por ahí y el me dice:

- Hey compadre, tiene una moneda pal apoyo?
(me reviso los bolsillos por si tenia alguna moneda extraviada)
- Toma
(le paso cien pesos)
- Gracias, sabias que una noche como esta por el solo hecho de ayudar a alguien una persona se vio envuelta en un mar de ilusiones.
- No, no sabia
- Pues fíjate en lo que ves, lo que sientes, no todo es real, de hecho nada es real.
- No te entiendo.
- No importa, sólo recuerda lo que te dije.

Me extrañe por lo que me dijo este personaje y simplemente seguí mi camino, sin darle mayor importancia a lo sucedido.
Tome la micro para irme a casa, en la radio se escuchaban unas canciones cebolleras de estación AM, cuando en una de aquellas esquinas se subió una mujer con una guitarra y empezó a cantar unos temas de armonías bastante oscuras y una letra que decía:

"esperaba este momento, desde las infinidades de los tiempos,
Oh, amor perdido, tú eres la única realidad en este gentío".

Me gusto su música, por lo que como ya no tenia mucho dinero me limite a decirle cuando paso por mi puesto

- Disculpa no tengo dinero para darte, pero tu música es realmente buena, sigue con lo tuyo.
- Oh, muchas gracias, me voy a sentar junto a ti.

Y yo no dije nada, en verdad no me incomodaba para nada que esta desconocida mujer se ubicara a mi lado, al contrario me hacia sentir bien, ella tenia algo hipnotizante en su presencia, una mezcla de misterio y sensualidad que me dejaban tocado por su magia.

De pronto ella tomó mis manos y me miro fijamente a los ojos, me dijo:

- Quieres vivir?, se que lo quieres, lo siento en ti. Solo dilo, nada más.
- Vamos donde sea perdamonos esta noche, quiero vivir, contigo, esta noche.
- Esta bien, pero en todo caso las noches suelen no tener fin, sobre todo al lugar donde queremos ir.

Yo personalmente no había pensado en ningún lugar, sólo pensaba en la compañía de esta dama de la cual desconocía su nombre.

- Mi nombre es Ilusión
- Oh, bien yo soy Alex.

Viajamos mucho, parecía que el recorrido no se acabaría nunca, de hecho los únicos pasajeros que quedaban eran ella y yo, hasta que de pronto la micro se detuvo, se abrió la puerta y el chofer miro hacia atrás, donde estabamos sentados, ella entonces me dijo

- Aquí nos bajamos.
- Esta bien.

La seguí envuelto de su presencia, cuando bajamos del transporte urbano me di cuenta que estabamos arriba de un cerro, que abajo se veían las luces de la ciudad, y que apenas se fue la micro quedamos en una oscuridad y un silencio absoluto, solos, los dos.

Me tomo de la mano y caminamos por un sendero que solo sentíamos a nuestros pies, mas no veíamos nada, escuchaba su respiración la cual me hacia introducirme en mi mismo, sentir mis entrañas revolucionadas por esta aparecida; llegamos hasta una entrada iluminada por dos antorchas, dentro había un circulo iluminado con velas negras y rojas y me dijo:

- Acuéstate ahí

Lo hice y ella se me acercó y comenzó a desvestirme suavemente mientras de fondo se empezaba a escuchar una música tribal creada por unos tambores que desde su oscuridad nos plasmaban del salvajismo de la primitividad.

Quede completamente desnudo y me amarro estirando mis brazos y piernas en forma de "x", entonces ella se paro encima de mí y comenzó a bailar al ritmo de los tambores, su linda figura se movía al ritmo de esta música que se hacia cada vez más rápida, y ella también, tanto que en un momento solo lograba ver un negro color formado por su vestimenta moviéndose a mil por hora. Esto producía que mi excitación subiera al compás de su movimiento hasta que de pronto, sin darme cuenta, Ilusión se había transformado en un ser no humano, un engendro perdido de algún libro de Giger, que dejaba caer su baba sobre mi pecho descubierto, me miro fijamente a los ojos, y en sus pupilas logre ver la imagen de ilusión que me dijo:

- Seas bienvenido al mundo Alex, sé lo que quieras ser. En eso este mounstro llamado Ilusión me ataco devorando con su gran mandíbula mi cuerpo, rasgando mi piel, dejando que la sangre brotara, triturando mis huesos, hasta llegar a sacar con sus garras mi corazón que aun latía, en eso vi nuevamente la figura humana de Ilusión en los ojos de este demonio. - Come de ti, tu eres tu propio alimento, no necesitas nada mas que de ti mismo, o asume las consecuencias de tu ingenuidad. En ese momento sin pensarlo demasiado, deje que el engendro metiera en mi boca mi corazón latiendo, lo mastique, lo devore, y a cada mordida que daba de mi propia existencia, mi sangre se tornaba más y más caliente, hasta que al dar el último mordisco mi temperatura era tan insoportable que empece a vibrar cada vez más fuerte hasta explotar en el rostro de ilusión, quien ya había tomado forma humana, dejándola bañada en sangre, huesos y órganos destruidos. Entonces ella dijo: - Bien Alex, elegiste de ti mismo, ya eres lo suficientemente real para dejarte, recuerda que soy sólo una Ilusiòn. Y así como si nada todo cambio, el ambiente el lugar, yo, todo cambio. Ella ya no estaba aquí, y yo estaba completo, "donde estoy?" me preguntaba acostado en esta cama de este blanco lugar... en eso se abrió una puerta y desde afuera se oyó decir: - Has sido dado de alta, aquí esta tu libertad.


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